sábado, 30 de junio de 2012

Gay Parade, un provinciano confundido


Parte I : El chovinista

Que alguien me explique si la palabra 'gay' solo se refiere a hombres homosexuales. Porque si no es así, me pregunto por qué las mujeres no coprotagonizan las marchas del orgullo gay. Y si lo hacen, pues algo extraño está pasando porque en el registro gráfico de estas solo aparece el ímpetu gay masculino. Pero yo sospecho que la cosa no es solo mediática. Pienso que ese aspecto extrovertido del gay queer que suele eclipsar el registro de toda manifestación gay hasta el punto de confundirlos, es algo muy… masculino sería la palabra? Muy de hombres. La cuestión es la siguiente, sé que lo queer se inspira en la estética ultrafemenina, pero sospecho que esa forma de ser o estar, es vista con prevención entre muchas mujeres. Es como si la opción ultrafemenina se le presentara a las mujeres como una forma de retroceder a sus viejos roles asignados. En otras palabras lo que vemos es algunos hombres saltando a la extrema ultrafemeneidad, algunas mujeres saltando a la ultramasculinidad y muchos, muchos hombres y mujeres caminando hacia el centro: una sexualidad soft, donde lo femenino y lo masculino es atravesado constantemente hasta el punto prácticamente de desaparecerlo. En complemento, estaría también la posibilidad de que la identidad de genero devenga en una identidad semi-diacrónica como la tristeza y la alegría, la elegancia y la informalidad. Ahora pienso que detrás de ese aparente 'mal gusto' de las mujeres ultrafemeninas y los hombres ultramasculinos está uno de los valores más nucleares del orgullo queer y de cualquier otro orgullo de la modernidad: la libertad. Y que mayor grito de libertad que la inversión.

Part II : El analista


Revolution grows in silence: I see this in my country, where left politics build a body of cultural artifacts that did not have any effect in many generations of the burgess but then came a generation that grew from the beginning –before class identity could immune them from the 'alienating' propaganda– and compromise them enough as to make them sympathizers of the left well beyond the age of voting. Yes, perhaps their class conscience will settle eventually but the 'damage' has already been done; they have vote. And I see this also with the sexual revolution, it happen to my parents with the heterosexual revolution and is happening to the generations slightly younger than me; the homosexual and hopefully queer-sexual revolution is awakening. It surely grew through the alienation that can only be achieved in the early age. We owe it to cable TV, to the Internet, to art and liberal entertainment.

Part III : El impresionista


Trying to see the pursue of freedom of identity and hence of social existence as analogous to the pursues and challenges of freedom faced in the realm of operative systems. They try to 'sell' you the whole package, the walled garden: your Microsoft kit, your Apple kit, you Google environment. And this has its advantages, but also its drawbacks, radical freedom (not high end freedom which is also valuable but…) is one of them. Some of us, or perhaps all but in different realms of life, prefer to live according to the exploration of radical freedom, we want just the pure colors, and is up to us and only us to create the compositions, as if we were impressionists painting our own identity. We are discovering the blue color, many are reluctant to accepted and even more are reluctant to combined them in creative ways, DIY is a tabu in many realms of social life. Remember the time when all PCs had Microsoft? well, now there is also Apple, but things are still the same, if you know what I mean.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Libertad y registro: la invención del epifenómeno

"Which bodies come to matter ––and why?" Judith Butler.

Dentro del programa libertario de la modernidad, se encuentra el restarle importancia simbólica a aquellas cosas que no podemos controlar –origen social, hechos traumáticos, condición sexual, etc.– Solo en la medida que estas condiciones existenciales se incorporan al terreno de lo alterable es que pueden volver a tomar protagonismo simbólico. Por ejemplo, en la medida en que la sexualidad pueda cambiarse a gusto –terapia hormonal–, esta volverá a tomar fuerza semántica. Simultáneamente se intenta enfatizar aquellas cosas que sí podemos cambiar [1]. Es desde esta perspectiva de la modernidad que se debe entender y proyectar la sexualidad en nuestro tiempo. También es preciso entender los límites de esta tendencia libertaria. El diálogo entre modernidad y tradición que se da en la pos-modernidad es algo más que antagonismo, es una sinergía ante desafíos comunes. La estandarización es uno de esos procesos paradójicos donde se sacrifica la diversidad en algunos territorios para permitir la explosión de diversidad en otros –ejemplo notable es el Hypertext Transfer Protocol (http)–.

[1] Ya sea con o sin ayuda de la voluntad. Y sin embargo estas dos formas de libertad –la del mérito y la fortuita– contribuyen diferente al orden social. El primero contribuye al orden vertical mientras el segundo al orden horizontal. Siendo los movimientos del individuo social, una transversalidad de ambas. Un ejemplo interesante de ello está en el contraste con que Bourdeiu y Lipovestky tratan el fenómeno de la moda: el primero revela su naturaleza vertical mientras el segundo, más que reemplazar, reincorpora su componente horizontal –y es que la horizontalidad de un movimiento en un sujeto puede corresponder a un movimiento vertical desde la perspectiva de otro sujeto–.

miércoles, 25 de abril de 2012

Alzar velas y soltar amarras: acreditación en la educación superior


“decouple credentialing from learning.” Sal Khan (Khan Academy)

La propuesta es desarticular –quizás no del todo– la oferta de educación superior de la oferta de acreditación profesional. Quizás precise de un mercado restringido, a modo de un número pequeño de concesiones, que permita una estadística comparativa. Precisamente, uno de los problemas con la proliferación ad infinitum de universidades, es la creciente dificultad para comparar los calidad académica de sus alumnos. El modelo de concesiones puede darse por campos profesionales. La idea es que el mercado de acreditación sea más reducido que el de la oferta educativa. Algo similar al sistema ya implementado en la educación básica donde la acreditación está desarticulada a la educación, pero en ese caso bajo un mercado de acreditación. Lo interesante es que la acreditación puede tomar formas variadas dependiendo del tipo de usarios institucionales hacia los cuales el alumno desea aplicar. Formatos variados que van desde el tradicional cuestionario hasta entrevistas, presentación de minitesis, etc. Al mismo tiempo, se estaría dando solución a un grave conflicto de intereses que enfrentan las instituciones de educación superior. Estas al asumir parcialmente labores de acreditación, son juez y parte. Peor aún, por invertir en el fortalecimiento de su negocio de acreditación, terminan por descuidar sus programas de educación. Otro beneficio que trae esta propuesta es el de dinamizar el mercado educativo pues si las acreditaciones logran especializarse para los diferentes nichos, es de esperarse que emergan programas educativos para cada propuesta consolidada de acreditación. La creciente complejidad de la sociedad global exige diversidad y diálogo libre entre estrategias de educación y de acreditación. No se trata de dejar la educación totalmente al mercado; existirán multiples y justas excepciones al modelo propuesto. El problema es que el mercado de la educación superior es algo que existe di facto así no esté regulado. La idea es darle leyes que permitan que su dinámica sea para el beneficio colectivo.

sábado, 25 de febrero de 2012

Fantasmas del siglo XX

Comparto estos fragmentos de una entrevista de El País de España. En ella se da respuesta a la pregunta:¿Qué papel ocupan en la sociedad actual los intelectuales? Seleccioné las respuestas de Jorge Volpi y Jonathan Franzen porque comparto su opinión. Incluso yo agregaría que el presente contraste entre la opinión hispana y la anglosajona es una muestra de la vanguardia anglosajona en su organización social (sí, ese terrible dictamen hegemónico del que se pretende escapar de forma reaccionaria). Creo que el origen del intelectual es un fantasma del siglo XX, un remanente de comunidades proclives a los íconos –santos, patriarcas, caudillos, etc.–.


«¿Qué papel ocupan en la sociedad actual los intelectuales?

Jorge Volpi (Escritor): Su papel ha disminuido considerablemente, comparado con el que detentaron en el siglo XX. El triunfo de las democracias liberales ha provocado que los “intelectuales” ya no sean las únicas voces críticas que expresen públicamente su opinión, y que en nuestros días sean expertos en ciencias sociales (politólogos, sociólogos, historiadores, etcétera) quienes ocupen el foro público, al lado de los llamados “opinadores profesionales”, los tertulianos que aparecen en los medios sin poseer una obra artística o científica relevante. El papel actual de los intelectuales debería ser contribuir al debate público con opiniones informadas sobre asuntos de interés general, pero sin asumir ya el papel de “vanguardia de la sociedad”.

Jonathan Franzen (Escritor): Me siento un poco como alguien que trabaja en una fábrica y vienen a preguntarle cuál debe ser la función de los trabajadores hoy en día. Supongo que debe ser un rol parecido. En cada caso la respuesta debe ser la misma: ser un buen ciudadano, prestar atención a lo que sucede y votar. Hay algo que diferencia mi situación del que hace muebles y es que como ciudadano siento cierta responsabilidad para hablar de las formas de injusticia que son importantes para mí. No creo que los norteamericanos busquen consejos políticos de los escritores. Para los americanos esa es una idea ridícula, así como pedirle a un fabricante de muebles que arregle el mundo. Su respuesta sería: “Así es como yo ayudo, haciendo los muebles lo mejor que puedo”.»

viernes, 24 de febrero de 2012

Is the artistic attitude anti-therapeutical?

The artistic attitude is in some ways a form of anti-therapy. When the person is feeling neurotic, instead of looking for a way to counterbalance its condition in order to comeback to the "equilibrium of sanity" his choice, as much as a good artist, is to accurately diagnose and pull himself  deeper into the neurotic spiral. If is feeling paranoid, he looks for Kafka rather than look for the company of people. The artistic attitude becomes a pendulum avoiding equilibrium with a determination only comparable to that of normal people looking for stability. An artist is the one who eagerly absorbs the energy that normal people release as they try to get into emotional equilibrium. 
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